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Ana Rosa Presa: tecnología con propósito, liderazgo y vocaciones STEAM desde dentro de Arelance

Cada 11 de febrero se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una fecha que invita a reflexionar sobre cómo despertamos vocaciones tecnológicas, cómo acompañamos el talento y qué papel juegan las empresas en ese camino.

 

En Arelance lo tenemos claro: la tecnología solo tiene sentido cuando mejora la vida de las personas. Por eso hoy queremos poner el foco en una de esas profesionales que representan esa forma de entender el sector.

 

Hablamos con Ana Rosa Presa, ingeniera informática y responsable del área de Digital Products en Arelance, para conocer su trayectoria, sus aprendizajes y su visión sobre el papel de la tecnología como palanca real de crecimiento, tanto profesional como humano.

 

De la curiosidad a la ingeniería: una vocación que se construye desde casa

Ana Rosa se graduó como ingeniera informática en 1991, en un contexto donde la presencia femenina en carreras técnicas era todavía más limitada que hoy. Su motivación, sin embargo, no nació de una moda ni de una tendencia, sino de algo mucho más simple y poderoso: la curiosidad.

“Desde pequeña siempre quise entender cómo funcionaban las cosas.”

Su padre, electricista, fue sin proponérselo uno de sus grandes referentes. Acompañarle en su trabajo, verle resolver problemas técnicos con calma y responsabilidad —incluso arreglar equipos clínicos antes de que llegaran los técnicos oficiales— le dejó una lección que marcaría toda su carrera: la tecnología sirve para ayudar cuando más se necesita.

A ese ejemplo se sumó algo fundamental: el apoyo familiar.

“Las ganas son importantes, pero el apoyo de casa es un auténtico trampolín.”

Ese respaldo fue clave durante una carrera exigente y en cada paso profesional posterior. Una constante que, con el tiempo, Ana Rosa ha visto repetirse en muchas otras personas a las que ha formado y acompañado.

Crecer profesionalmente: del rol técnico al liderazgo de producto digital

Como ocurre en muchas carreras tecnológicas, uno de los mayores retos de Ana Rosa no fue técnico, sino de evolución profesional: pasar de ejecutar a coordinar, y de ahí a liderar un área completa.

Durante sus ocho años en Arelance, su recorrido ha sido amplio y diverso:

  • Formación IT.

  • Coordinación de proyectos de larga duración en ciberseguridad y datos.

  • Creación de plataformas Moodle personalizadas.

  • Automatizaciones internas.

  • Integraciones complejas junto al área de IT Solution.

  • Desarrollo de aplicaciones completas para gestión de cuentas, certificaciones ISO y auditorías.

Cada etapa trajo consigo nuevas responsabilidades, dudas y aprendizajes.

“He aprendido a apoyarme mucho en el equipo y a aceptar que no siempre hay que tener todas las respuestas desde el primer momento.”

En ese camino, destaca el acompañamiento de Elisa Martín, entonces responsable del área y hoy directora general de Arelance, como un ejemplo claro de liderazgo basado en la confianza y el crecimiento compartido.

Digital Products en Arelance: donde negocio y tecnología se encuentran

El área de Digital Products nace en Arelance con un objetivo claro: ayudar al resto de áreas a conseguir mejores resultados de forma más rápida mediante soluciones tecnológicas propias.

No se trata solo de desarrollar herramientas, sino de crear un puente real entre negocio y tecnología:

  • Optimizar procesos internos.

  • Diseñar productos que evolucionan con la empresa.

  • Detectar soluciones que, cuando tiene sentido, pueden convertirse en nuevas líneas de negocio.

“Es un punto de unión entre negocio y tecnología.”

Lo que más disfruta Ana Rosa de liderar esta área es ver cómo las ideas se convierten en algo tangible y útil para otros equipos. Construir desde cero, empezar con un programador junior y muchas ganas, equivocarse rápido y mejorar forma parte del ADN del área.

Proyectos, aprendizaje y orgullo profesional

A lo largo de su trayectoria, Ana Rosa ha participado en proyectos muy distintos: plataformas formativas, automatizaciones que ahorran tiempo y recursos, integraciones complejas o aplicaciones internas estratégicas.

Actualmente trabaja en un proyecto de transformación de documentación en formato SCORM con diseño instruccional, pero si hay algo que le ilusiona especialmente es ver cómo Digital Products empieza a tomar forma como área.

Porque más allá de la tecnología, hay algo que considera esencial para trabajar en producto digital:

  • Saber escuchar.

  • Comunicar bien.

  • Entender las necesidades reales.

  • Priorizar.

  • Y no enamorarse demasiado de la primera idea.

Diversidad, referentes y vocaciones STEAM: un mensaje claro para las nuevas generaciones

Tras más de 15 años como formadora IT, Ana Rosa tiene una convicción firme: el talento no responde a un único perfil.

Ha trabajado con personas jóvenes, con profesionales en reconversión, con perfiles muy técnicos y con otros que empezaban desde cero. Y en todos ellos ha visto lo mismo:

“Cuando alguien encuentra un entorno de apoyo, puede desarrollar un potencial enorme.”

Por eso, su mensaje para las niñas que sueñan con una carrera en ciencia o tecnología es directo y honesto:

“Que prueben, que se equivoquen y que no se pongan límites antes de tiempo.”

La diversidad no es un eslogan, es una fuente real de aprendizaje y crecimiento. Y para fomentarla, el trabajo debe ser conjunto: empresas, centros educativos y familias.

Desde las empresas, visibilizar referentes reales, ofrecer mentoring y crear entornos donde existan oportunidades de desarrollo es clave. Pero también lo es empezar antes.

“Muchas vocaciones nacen simplemente por tener la oportunidad de probar.”

Tecnología, personas y futuro

Fuera del trabajo, Ana Rosa sigue aprendiendo y explorando nuevas herramientas, pero también desconecta: bailar, compartir tiempo con familia y amigos, jugar al ping-pong o nadar en el mar forman parte de su equilibrio.

Y si pudiera inventar cualquier producto digital sin límite de recursos, lo tendría claro:
una plataforma educativa personalizada para ayudar a descubrir vocaciones desde edades tempranas, práctica, cercana y orientada a mostrar para qué sirve realmente la ciencia y la tecnología.

Vocaciones que se despiertan, no se imponen

“La vocación se despierta, no se impone.”

Con esta idea se puede resumir tanto la trayectoria de Ana Rosa Presa como la visión que en Arelance tenemos de la tecnología: una herramienta para crecer, para acompañar y para construir futuro.

Historias como la suya nos recuerdan que detrás de cada producto digital, de cada solución tecnológica, hay personas. Y que cuando se les da contexto, confianza y oportunidad, el impacto va mucho más allá del código.